Haiku en Aragón

Nuestro fin es contactar con los amantes del haiku en Aragón y dar difusión a su obra.

sábado, 9 de febrero de 2019

Presentación del libro EN LA ESTELA DEL HAIKU

¿Cómo escribir haiku evitando caer en la apropiación cultural o el orientalismo, en la idealización de una cultura, o componer con la frialdad de la métrica, sin llegar a sentir su filosofía intrínseca?

 O lo que es lo mismo, ¿Se puede escribir haiku siendo aragonés? 





En el libro “En la Estela del Haiku”  Santiago Echandi Ercila nos explica claramente la trayectoria del gusto por el haiku en la cultura occidental, con sus aciertos y sus menos acertados acercamientos. 
Ricardo Fernandez Moyano, coordinador del proyecto, puso a los autores del libro en la tesitura de enfrentar sus demonios y sus condicionamientos derivados de la mirada occidental,  para que el haiku les pudiera sorprender. 


¿Y por qué un aragonés puede componer haiku? Porque amando la naturaleza y dejándose sorprender por ella, los haiku vienen; el viento te dicta los haiku, y todo lo demás, es pretensión. Y en esa sencillez reside su complejidad. 

Los veintiún escritores que participan en  “En la Estela del Haiku. Una aproximación al haiku en Aragón” han sentido en algún momento la llamada de este arte. 

Como todo buen artista, al principio necesitas práctica e interiorizar la técnica, pero luego necesitas “desaprender” para poder crear tu estilo propio y avanzar. 


Por eso tal vez le resulte más fácil escribir haiku a un monje que a un poeta. Los autores que se presentan en el libro quieren aportar su humilde acercamiento a este arte que intenta reflejar lo que se ve tal cual es, sin imposturas.

Por eso, un aragonés puede componer haiku, porque el Moncayo es igual de impresionante para un aragonés que el Fuji-san para un japonés. 
Dice Rodríguez-Izquierdo: (…) “Todo poeta de haiku a imitación de los japoneses, debe amar profundamente las bellezas naturales de su propio país, asimilárselas y cantarlas con gran sabor local”.

Ese mismo sabor que experimentó la ilustradora Yolanda Villajos Manzanedo al enfrentarse al reto de crear unas ilustraciones que tuvieran “haimi” -sabor a haiku- sin caer en lo usual. 

La ilustradora trabajó con verduras, frutas y flores locales, puramente estacionales, y así pudo captar la misma esencia de la estacionalidad y su “aquí y ahora”.





DÍA: Este martes día 12 de Febrero a las 19:30h

LUGAR: Biblioteca Pública de Aragón (C/Doctor Cerrada, 22) 

PROGRAMACIÓN:
Lectura de varios haikus acompañados a la flauta japonesa shakuhachi por Rafael Castro Martín

Demostración de la técnica de las ilustraciones del libro realizadas con tintas naturales, por Yolanda Villajos Manzanedo

La presentación correrá a cargo del prologuista Santiago Echandi Ercila y por su puesto contará con la participación del editor José Vicente Zalaya y el coordinador Ricardo Fernández Moyano.



lunes, 3 de diciembre de 2018

En la Estela del Haiku



21 autores nacidos o residentes en Aragón, nos hemos reunido para publicar nuestros haikus en este libro: Félix Alcántara Llarenas, José Luis Andrés Cebrián, Daniel Arana de Leániz, Teresa Arbex Gálvez, Félix Arce Aráiz, Carmen Azparren Caballero, Jorge Bescós Rius, Gonzalo del Campo Antolín, Beatriz Carilla Egido, Ricardo Fernández Moyano, Julio García Caparrós, Emilio Pedro Gómez, Montse Grao Ruiz, Luis Ángel Marín Ibáñez, Lola Martínez Sobreviela, Fabiola Piñol Rubio, Lola Romero Lombardo, María José Sanjuán Martín, Raúl San Nicolás Lanuza, Yolanda Villajos Manzanedo y Miguel Ángel Yusta.


Si bien nació con la intención de ser Antología, al final se ha quedado en una aproximación a esta forma poética japonesa.


La introducción es de Santiago Echandi y las ilustraciones y diseño de portada son de Yolanda Villajos.


Publicado por Libros Certeza, verá la luz próximamente.


La dedicatoria es para Kumiko Fujimura y la Asociación Aragón-Japón por su excelente labor de difusión de la cultura japonesa en Aragón.


Gracias a todos.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Haikus en septiembre


Inmaterial,
atrapada con el corazón,
la mariposa.

Busón



Obedientemente
florece y llega a ser
una flor blanca.

Santôka

miércoles, 13 de junio de 2018

Recogido en el agua de Félix Arce

Acaba de salir el libro de haikus Recogido en el agua de nuestro amigo y compañero Félix Arce, publicado En a Isla de Siltolá. 

Un lujo tenerlo en nuestro En la Estela del Haiku

Enhorabuena.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Con facilidad,
trepa el bicho bola,
Por las paredes.


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En el romero
vive la lagartija.
Gota rociera*


Festividad de Mayo


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El amarillo,
cien tonos en las rosas.
Hoy, dos de mayo.


miércoles, 28 de febrero de 2018



Cerezos en flor.
El ruido del agua
sobre la nieve.







Capas de niebla,
la nieve de febrero,
entre los pinos.








Monte Oscuro,
el molino de viento,
le manda nubes.







El peso de la nieve
sobre el cerezo.
28 de febrero.




Haikus soplados por la primera nevada en Zaragoza en años.
28 de febrero de 2018.
Yolanda Villajos Manzanedo.

domingo, 24 de septiembre de 2017

EL BUDISMO Y LO PASAJERO



El budismo que hizo su introducción en Japón el el S. VI y, especialmente, la doctrina según la cuál la vida se caracteriza por la fugacidad de las cosas mundanas, desempeñó también un importante papel en el desarrollo del haiku. Mientras en la India el budismo tendía a conceder poca importancia a la belleza como consecuencia de su fugacidad, los budistas japoneses particularmente los practicantes del zen, desarrollaron un reconocimiento de la manera en que coexistían la belleza y lo pasajero, y utilizaron imágenes tales como las gotas del rocío y las flores de los cerezos para sustentar que la belleza de las cosas, se debe, en parte, a su fugacidad.

Muchos de los grandes poetas del haiku, entre los cuales se encuentran Bashô, Buson e Issa, eran budistas, y muchos de sus poemas contienen convincentes y conmovedoras visiones de una fugacidad que se podría considerar semejante a las de las gotas de rocío en el ukiyo (mundo flotante); término usado con frecuencia para designar nuestro entorno natural y social frágil.

Del libro Haiku de Tom Lowenstein

Luna brillante,
sentada como el Buda.
Piernas cruzadas.

Issa 

Mientras envuelve pasteles en hojas de bambú,
se arregla con la mano
un mechón de su frente.

Bashô