Haiku en Aragón

Nuestro fin es contactar con los amantes del haiku en Aragón y dar difusión a su obra.

viernes, 16 de noviembre de 2012

VI CONCURSO INTERNACIONAL DE HAIKU DE LA FACULTAD DE DERECHO DE ALBACETE


PREMIOS VI CONCURSO INTERNACIONAL

Fallo del VI CONCURSO INTERNACIONAL DE LA FACULTAD DE DERECHO DE ALBACETE (UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA)) DE 2012




Reunido el jurado calificador de concurso, se ha decidido otorgar los siguientes premios y menciones de honor, que serán entregados a los autores y autoras en fecha que se anunciará próximamente:

COLECCIÓN

Mejor colección de cinco haiku, dotada con 150 euros:



GANADORA:

MARÍA ELENA QUINTANA FREIRE (La Habana, Cuba)



Luna en el río.

El olor a jazmín

de la otra orilla.



Sopor de agosto.

Un limón ha caído

en los tablones.



Patio inundado.

Canta una vieja copla

mi abuelo ciego.



Se ha detenido

en el claro de luna,

un cangrejo.



Diez campanadas.

Las flores del framboyán

siguen cayendo.





La serie ha resultado muy homogénea a pesar de haber haikus de diferentes tipos. Las sensaciones llegan desde múltiples sentidos y está cargada de haimi. Quizá el verso “mi abuelo ciego” haya saturado excesivamente en intensidad uno de los haikus, si bien, comos se ha dicho, la serie es muy compacta y se ha considerado de un altísimo nivel.



MENCIÓN:

AUTORA:



MERCEDES PÉREZ (KOTORI) (C. Mediano, Madrid, España)



media mañana;

en los labios se seca el jugo

de la fresquilla.



el chorro de agua

abriéndose en el brezo…

sol de amanecer



al calzarme el zueco

¡qué fría

la lluvia de anoche!



anochece

donde acaba el huerto

suena un campanillo



lluvia caliente…

repican las hojas

de la calabacera



Nuevamente estamos ante una gran selección. Los líquidos, por pegajosos, bravos, fríos o calientes, suponen todo un cúmulo de sensaciones que se hacen revivir en el lector o lectora por la extraordinaria sencillez con que se narran. Técnicamente impecables.



MENCIÓN:

AUTORA:

VERÓNICA ARANDA CASADO (Madrid, España)



Senda nocturna.

La túnica del monje

huele a tomillo.



Caen buganvillas.

Una ciega atraviesa

la vía del tren.



Un gong lejano.

Sobre una lespedeza

la mariquita.



¡Zas! La luciérnaga.

Se ilumina un instante

el cubo de agua.



Atravesando

groselleros en flor.

Luna de agosto.



Una cuidada selección que agrupa sensaciones en momento y cuadros muy diferentes, aunque con cierto aire de fondo común. La exposición de cada percepción, carga de haimi cada haiku de esta gran colección.



HAIKUS INDIVIDUALES

Mejor haiku, dotado con un total de 100 euros, se decide compartir el premio (50 € para cada haiku premiado) y concederlo ex –aequo a los haiku

HAIKUS GANADORES

AUTOR:

a) JORGE BRAULIO RODRÍGUEZ (Alamar. Habana del Este, Cuba)





Por donde pasa

la sombra de la nube,

qué quieto el mar



Instantes de la naturaleza, aparentemente inconexos, pero que el haijin percibe, y muestra cargado de haimi, ofreciendo sensaciones que llegan sin más mediación a quien lee.





b) ENRIQUE LINARES MARTÍ (Valencia, España)



Está lloviendo.

El roce de la tiza

en la pizarra.



Saliéndonos quizá del haiku de lo sagrado, introduciendo algo tan de interior y humano como una tiza y su pizarra, se enmarca en esa lluvia y con ese sonido tan característico … que acaba por pellizcar y cómo. Elementos tan dispares para encerrar en un todo compacto y sencillo un gran haiku







MENCIÓN:

AUTOR:

LUIS ELÍA IRANZU (LUELIR) (Pamplona, España)

Amanecer.

Sonidos de persianas

y olor a fruta.

Un nuevo día, y nada más comenzarlo (¡o terminando el anterior!), se introducen aspectos tan cotidianos y básicos de la vida diaria como el sonido de las persianas y ese olor, que llega sólo con leerlo, a fruta. Oído y olfato para atrapar un extraordinario momento, un gran haiku



MENCIÓN:

AUTOR:

LESTER FLORES LÓPEZ (La Habana, Cuba)



Amanece.

La vela de San Judas

está apagada.

Acostumbrados como estamos a ese pequeño porcentaje de haikus con tema religioso de los clásicos, con sus templos y budas, estamos ante un sencillo pero ¡tan representativo! sobre el tema en occidente. En cualquier caso, no es eso lo que ha atrapado la atención del jurado: es la sencillez, lo primitivo y la sensación de referir que algo está, para transmitir lo que realmente no está, en un impecable haiku mu-i. Destacable sin duda.



Y así el jurado falla el concurso, con el presente documento en Albacete, a 31 de Octubre, felicitando a los ganadores, ganadoras y haijines con mención, felicitando y agradeciendo la participación del esto, en el deseo de que en algún momento, se vuelva a disponer la posibilidad de publicar en papel estos y otros muy buenos haikus presentados al V y VI Concurso Internacional.

viernes, 26 de octubre de 2012

LA INOCENCIA DEL HAIKU



Vicente Haya (compilador)
La inocencia del haiku
Selección de poetas japoneses menores de 12 años

Título: La inocencia del haiku. 
Selección de poetas japoneses menores de 12 años
Compilador: Vicente Haya
Traducción de
Vicente Haya
Edición bilingüe
Colección: Poesía
Páginas: 211
Tamaño: 14 x 21 cm
Precio en España: 26 €
Vaso Roto Ediciones


El libro  La escritura de haikus sigue siendo una parte esencial de la educación básica japonesa. Vicente Haya, uno de los grandes conocedores del género, reparó en que los haikus escritos por niños encerrabans de una enseñanza. «Solo los verdaderos poetas y los niños –únicamente los que sienten en carne viva son capaces de ver el mundo: los demás estamos desahuciados», afirma Vicente Haya quien, con un punto de sana provocación, invita a distinguir un haiku escrito por el clásico Buson de otro obra de un niño de nueve años.
El haiku rechaza las imágenes poéticas, no requiere erudición; ¿qué mejor forma de canalizar la pura imaginación del niño? Escribe una niña de seis años: «Las hormigas en fila / suben por una hoja de hierba... / y enseguida bajan». Y un niño de siete años: «Mientras me reñían / por haber cogido el girasol, / yo miraba la flor». El lector tiene entre sus manos una singular lección de poesía y vida en forma de colección de espléndidos poemas. Que sean niños los que los han escrito es lo de menos. Y lo de más.

El autor  Vicente Haya es autor de más de treinta libros sobre niponología e islamología. Entre sus libros dedicados al haiku se encuentran Santôka (70 haikus esenciales), El corazón del haiku (La expresión de lo sagrado), El espacio interior del haiku, Haikus japoneses de vuelo mágico o Haiku-dô

sábado, 1 de septiembre de 2012

Montañas y haiku

Estuve este verano de vaciones en Chamonix, en los Alpes franceses y allí me surgiron un par de haikus.



Se demoran nubes
en las cumbres nevadas,
pero el viento…


El silencio
de la montaña; verde,
blanco y azul.



miércoles, 18 de julio de 2012

Haikus de Ángel Lahoz


plazo y costumbre
volumen de la esfera 
que nos resume



secreto idilio
aurora en la tiniebla
sol amarillo



saber perder
marca la diferencia 
sobre la piel


De su libro Abismo y cifra

miércoles, 20 de junio de 2012

SHAKUHACHI


Hace unos días tuve ocasión de acudir a un concierto en Zaragoza (organizado por Antonio, un buen amigo) del maestro de shakuhachi Horacio Curti. No era algo nuevo para mí, era la tercera vez que asistía a una audición de este instrumento tradicional japonés, aún así, al principio, mi mente se resistía a esa extraña música que, como comentó Horacio, “no se puede seguir el ritmo con el pie” y que requiere para ser escuchada y apreciada una actitud meditativa. Tomé conciencia de mi respiración y poco a poco eso fue ocurriendo. Incluso me surgió un haiku:

Impredecible,
como la vida misma,
el shakuhachi.


sábado, 2 de junio de 2012

Los occidentales hacemos cosas extrañas

Hace días, en el trabajo, una compañera comentaba su próximo viaje de vacaciones a Turquía. El viaje, que era organizado, consistía en pasar unos días en Estambul y también en hacer un recorrido por la Capadocia. Otra compañera, que había hecho ya ese viaje, le dijo que sobre todo no se perdiera subir en globo para contemplar el amanecer en la Capadocia. Costaba 250 €, pero para ella fue lo mejor de todo el viaje. La otra compañera le contestó que sí, que no se lo perdería, que cuando estuvo en las cataratas de Iguazú, lo mejor fue el paseo en helicóptero. También fue caro, pero impresionante.
Poco después una amiga me contaba su reciente viaje a Noruega, y también me dijo que no pudo resistirse a la tentación de subirse en un helicóptero para dar una pasada de diez minutos, a precio de oro, sobre unos fiordos. El año anterior se había ido por Argentina, y se fue hasta la Patagonia para ver el famoso e impresionante glaciar del Perito Moreno.
Los occidentales hacemos estas y otras cosas extrañas. Coleccionamos ocho miles o nos vamos a la otra punta del planeta para hacer rafting por un río. No sé, se me ocurre que quizá, tras ese afán de ir en busca de lo extraordinario en lugares lejanos para disfrutar intensamente de la belleza de la naturaleza, estemos intentando de esa forma compensar nuestra incapacidad de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana. Precisamente de percibir la belleza de lo ordinario, de lo sencillo, en nuestra vida cotidiana es de lo que va el haiku.