Haiku en Aragón

Nuestro fin es contactar con los amantes del haiku en Aragón y dar difusión a su obra.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Árbol, nuevo libro de Joaquín Araujo con algunos haikus.



Araújo, uno de los naturalistas más conocidos en España y en el mundo hispánico, explica que "Árbol" reúne 15 ó 20 años de trabajo, un collage de poemas convencionales, haikus, pictogramas chinos, aforismos poéticos y citas de autores sobre el bosque, desde Horacio a María Zambrano. El libro está dedicado a todos los árboles y a todos "los emboscados", explica el escritor, periodista y agricultor, que cuida de una huerta de media hectárea con no menos de 8.000 plantas en la Sierra de Guadalupe (Extremadura). En esta tierra ha empezado a plantar árboles por las personas fallecidas que él ha admirado o querido a lo largo de su vida. Además de plantar personalmente mil árboles cada año, con la muerte de Miguel Delibes pensó que era el momento de lanzar una "contraofensiva" y, en lugar de la vieja tradición de hacerlo con los nacimientos, siembra tantos árboles como años tenía la persona desaparecida. Comenzó con Delibes, que murió a los 87 años, continuó con su padre, fallecido también a los 87, y después siguió con Saramago (88) y Labordeta (75) Durante la entrevista, Araújo (Madrid, 1947) explica que detrás del hecho de escribir a mano su nueva obra se oculta su deseo de rendir tributo a "la artesanía, a la lentitud, a un género artístico que se desvanece en la noche de los tiempos...". Confiesa que una de las partes que más le han apasionado en la escritura de "Árbol" han sido los haikus (composiciones poéticas de origen japonés) y los pictogramas chinos, mientras hojea el libro y explica con entusiasmo el significado de sus trazos y las sorprendentes coincidencias pictóricas de unas palabras con otras.

lunes, 17 de octubre de 2011

sábado, 24 de septiembre de 2011

Tres haikus.

Corto cebolla.
Primeros días de otoño.
Sonrío.



Abro la ventana.
El trino de los pájaros
llena mi casa.



Como una niña.
Ilusionada de nuevo
con las pequeñas cosas.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Recuerdo del plácido verano



Serenas rocas
abrazan su furor.
Rompen las olas.
 
Cabo do Home, 22 agosto 2011
 
Pilar Yera Arteche

domingo, 4 de septiembre de 2011

Haikus de Lo

en la orilla,
un día de mal tiempo.
sólo oigo las olas


la ciudad...
mis oídos estallan
añorando el bosque


finales de agosto.
las hojas ocres
sobre la hierba fresca


todas las noches
mi hija me enseña
la luna o su ausencia

jueves, 1 de septiembre de 2011

Noticias libro HAIKU EN EHIME Y ARAGÓN

Buenas noticias. El proyecto de libro HAIKU EN EHIME (JAPÓN) Y ARAGÓN (ESPAÑA) está en marcha. Ayer recibí de Japón las últimas seis colaboraciones que faltaban, lo que en total hacen 13, con 12 haikus por autor. Estoy muy contento. Es un gran paso el que tengamos ya las colaboraciones de 13 haijin japoneses. Félix Arce, en colaboración con Yoko, una amiga suya japonesa de Nagasaki, ha ido traduciendo los haikus del primer autor que recibimos. Por lo que cuenta, la cosa es bastante laboriosa, pero a poco lo van consiguiendo. Seguiremos dando pasos hasta hacer realidad este proyecto tan bonito.

martes, 19 de julio de 2011

ALGUNAS CLAVES DEL HAIKU

Exactitud: cuándo, cómo, cuánto, qué nombre, dónde suceden las cosas…
Sugerir; lo peor que se le puede decir a un haiku es que lo dice todo.
Huir de lo pretencioso.
El haiku debe ser fresco, sencillo, humilde, simple.
AWARE (conmoción profunda ante la realidad, el mundo) Sin aware no hay haiku.
ESTAR
No instrumentalizar la naturaleza.
Se puede prescindir de signos de puntuación y mayúsculas.
No hay que reflexionar.
No es necesariamente algo bello, ni algo moral, es lo que sucede, lo que ocurre aquí y ahora.
WA (armonía) El haiku refleja la armonía que hay en la naturaleza, a veces en paz, a veces en guerra.
KIGO (palabra estacional).
Diferenciar haiku, senriu, zappai y poema (literatura).
El haiku no es un Koan (acertijo que provoca la iluminación).
El HAIKU ES EL “¡MIRA!” DEL NIÑO.
Evitar la metáfora y la personificación.
El SILENCIO es imprescindible.
Ahórrate lo evidente (el charco incluye la lluvia y el cielo/la lagartija, la pared y el sol están todos en el lote…).
Ha de tener HAIMI (sabor a haiku).
¿Metro fijo? (5-7-5) No necesariamente.
Admite localismos y expresiones coloquiales.
El haiku no es un juicio sobre la realidad.
Debe mostrar de forma breve, precisa, concreta y concisa el mundo.
Se acabó la literatura. Volvemos a hablar como niños. NO LITERATURA.
Importa el ORDEN correcto de presentación de los objetos y sucesos.
La palabra más importante del haiku suele estar en el eje, en el centro del haiku.
Muchos haikus se mueven entre dos ejes internos (nube-rama, rama-cuervo…).
El haiku en el que hay contrarios suele funcionar.
Más que homenajear cosas, mostrar la relación entre ellas.
Si nos cuesta imaginar la escena, no estamos ante un buen haiku.
El yo extinguido puede permitirse el lujo de decirse (Santôka)
No suele tener título ni rima.
No tenemos que sacar ninguna moraleja de lo que vemos (lo percibido por los sentidos; vista, oído, olfato, gusto y tacto), ni proyectar sentimientos humanos en la naturaleza.
KIREJI o palabra/ término que corta (pausa o cesura); coma, dos puntos o guión.
En el haiku abundan los sustantivos.
Tipos de haikus; de lo sagrado, cómicos, crueles, de compasión, descriptivos, feístas, filosóficos, intimistas, pedagógicos, proselitistas…

Tomado del blog del II Encuentro Internacional del Haiku